Mi Historia de Vida

Soy Gisela tengo 18 años, nací en la localidad de Cochatama, de la provincia de Ambo; pienso que cuando nací, mi madre estuvo feliz de tenerme en sus brazos y yo feliz de estar en brazos de ella, toda mi niñez e infancia la pase en Lúcuma, un pueblito que pertenece a Cochatama.

Mi casa era mediana, teníamos un dormitorio grande para todos, una cocina y un pequeño cuarto que servía para descanso; me gustaba sentir  lo abrigadito que era mi casita mas aun con la presencia mi mamita.

Cuando era niña solía jugar con mis hermanos, jugábamos a la escuelita y yo era la profesora, también me gustaba jugar con liguitas, la pega, y con las muñecas aunque no recuerdo haber tenido alguna; cierto día con mi hermana Daniela nos pusimos a jugar a las muñecas y como no teníamos, se nos ocurrió construir una con piedras y mis ropas (mi vestido blanco, mi pantalón negro de lana, mi chompa roja y mis medias y su manta de mi mamá), y por cierto resultó ser la muñeca mas hermosa que creamos con Daniela, tratamos de levantar nuestra creación, pero la bandida era tan pesada que se nos hacia difícil levantarla con la manta; cuando de pronto escuche una voz gruesa, que dijo ¡Que Hacen!, Era mi padre, dejamos nuestra creación (muñeca) tirada y corrimos asustadas por el temor de ser castigadas, y por aquella ocurrencia recibimos una paliza con la correa de la vaca , mas los requintones de mi abuela y mi tía. Con el dolor que sentimos no volvimos a crear más nuestras inolvidables muñecas.

Ubaldo mi padre parecía siempre estar molesto, era muy estricto, siempre nos decía que no jugáramos con los otros niños; porque eran toscos, tampoco era de su agrado vernos jugar con otros niños que no eran mis hermanos o primos. Cuando solíamos hacer alguna travesura o lo que se nos ordenaba no salía bien, nos castigaba con la correa de la vaca, a veces nos castigaba haciéndonos cultivar o cosechar en la chacra,  para mi eso era el mejor de los castigos ayudar en la chacra, porque no dolía.

La chacra que teníamos era bonito, allí sembrábamos papa, calabaza, alverja, frejoles, habas y otras cosas mas, y  lo que a mi me gustaba era sembrar flores que teníamos frente a casa, yo las cuidaba, regaba, eran mis favoritas.

Mi madre cocinaba muy rico con los productos que obteníamos de la cosecha, era delicioso degustar de una sopa verde, de un caldo de calabaza, papas sancochadas con ají molido en el batan de mi madre, me gustaba mucho preparar el ají de kishiu.

Aprendí a cocinar desde los 06 años, con la guía de mi madre y la exigencia de mi padre, papá nos insistía mucho para que hiciéramos los quehaceres de casa desde muy pequeños; como si presumiera que mamá no iba a estar siempre con nosotros y fue así.

Mi madre falleció cuando apenas tenia 06 años, trayendo al mundo a mi hermano Pedro; fue hermoso tener a mi hermano y a la vez inmensamente triste que mi madre nos dejara para siempre, nunca mas íbamos a volver a ver a mamá, nunca mas iba sentir sus caricias, su mirada tierna, su sonrisa y desde entonces no volví a sentirme tan segura y feliz como me sentía con la presencia de mi madre.  Con la partida de mamá nuestra vida se hizo más difícil, porque desde entonces fuimos criados con la supervisión de mi abuela, mi tía y mi padre, a punta de gritones y paliza. También mis hermanos mayores asumieron la responsabilidad de cuidarnos, y creo que solía ser mejor, al menos no nos castigaban con el látigo de la vaca.

Con el pasar de los años mis 3 hermanos mayores fueron saliendo de casa, uno de ellos por hacer de una familia y dos por querer salir de casa y hacer mejor su vida. Creo que mis 3 hermanos buscaron salir de casa para no ser molestados por mi abuela y mi padre.

Por ello también me toco asumir la responsabilidad de suplir los papeles de mi madre faltante, como cocinar y ver también por mis hermanos…Nunca pensé que mi padre iba hacer lo que hizo; abusó sexualmente de mi, hasta ahora no logro explicarme porque lo hizo, sin importarle que soy su hija, sin importarle el daño que me hizo, aprovechó circunstancias en las que mis hermanos salían a pastear, o hacer mandos, aprovecho la autoridad de padre que tenia y la fuerza física para lograr lo que quería, a causa de ello, quede embarazada, fue un embarazo muy difícil para mi, me costó aceptar que estaba embarazada a la edad que tenia y de la forma como sucedieron las cosas, tuve tanto miedo de lo que pudiera suceder conmigo, cierto día tuve tantas ganas de comer lúcuma, mi abuela tenia un árbol de ese fruto fui para coger y poder comer alguno en ese proceso de querer cogerlo la lúcuma se zafó y callo sobre mi, me dolió tanto, que me puse a llorar y en unos minutos posteriores sentí dolor en mi vientre, los dolores eran tan intensos, que no cesaba de llorar, de pronto empecé a perder liquido, mi padre al darse cuenta, me llevó al hospital, pienso que suponía que ya era el parto. Era el 8tvo mes de embarazo, mi bebe nació un 28 de febrero del 2011 en el hospital, allí preguntaron por el padre de mi hijo, mi padre señaló a mi profesor, lo cual era falso. Posterior a ello me llevaron a ambo en la casa de mi hermana liria, quien en ese entonces se enteró que mi padre abuso sexualmente de mi y producto de ello quedé embarazada; a causa de ello mi hermana denuncio a mi padre y pues el optó por escapar hacia la selva.

Puedo decir que quedamos huérfanos de padre y madre, pues la única persona que tuvimos como protección mi padre hizo lo que jamás debió.

Por todo lo suscitado las Autoridades ordenaron que se nos traiga a la Casa del Buen trato “Hovde”, a mis hermanos menores, mi hijo José y a mi, para ser protegidos.

Considero que fue bueno que nos trajeran a la Casa del Buen trato “Hovde”, fue lo mejor que nos pasó después de mucho tiempo, pues desde que llegamos nos apoyaron en nuestros estudios, alimentación, vestido, nos dieron buenos consejos, nos supieron guiar con paciencia, también recibimos tratamiento psicológico y velaron siempre por la salud de mis hermanos, de mi y la de mi hijo José, quien nació enfermo, y fue la Casa del Buen trato “Hovde” desde que llegamos se preocuparon por la salud de José, quien recibió tratamiento en el Hospital Hermilio Valdizán de Huánuco,  a pesar de los tratamientos que recibía en Huánuco, no habían mejoras en José, por lo que fue trasladado a la Ciudad de Lima hacia el Hospital del Niño allí los médicos dijeron que los problemas que tenia eran congénitos, mi pequeño nació ciego, con problemas de audición, renal y de vesícula, todo ese tiempo que permanecí en Lima la casa asumió el gasto y jamás faltó el apoyo emocional y la compañía de uno de los miembros de la casa conmigo, fueron circunstancias muy difíciles, era tan chiquito para sufrir tanto, me dolía mucho al ver que tenia que recibir tantos medicamentos y para ello tenían que canalizarle, sus manitas lucían moraditas por tantos pinchazos que recibía para encontrar sus delgadas venitas; a la vez que me asombraba su lucha por vivir, José era un bebe fuerte. Pensé que lo superaría todo, tuve la esperanza hasta el último día de vida de mi hijo. Lamentablemente el decidió partir una tarde del 24 de junio del 2011, al 3er mes de nacido, fueron 3 meses de viacrucis para el y para mi.

Trajimos su cuerpecito inerte aquí a la Casa del Buen trato “HOVDE” y lo enterramos en el cementerio de Ambo con la presencia de mis hermanitos quienes lo querían mucho y quienes no comprendían su partida.

Pienso que la llegada tan prematura de ese angelito a mi vida de alguna manera evito que yo y mis hermanos sufriéramos mas, porque si el no nacía, quizá nadie se enteraba de lo que me sucedía y quizá mi padre hubiese cometido mas cosas indebidas no solo conmigo sino con mis hermanos.

Ahora tengo miedo de salir de la casa del Buen trato “HOVDE”  porque yo y mis hermanos no tenemos a donde ir, ni con quien ir; para mi esta casa es como estar en familia, me siento protegida, segura siento que hay personas que se interesan por ayudarnos y cuidarnos, también se que todo tiene un tiempo y que ese tiempo de estar aquí ya se cumplirá.

Mi anhelado deseo es culminar mis estudios secundarios y estudiar una carrera superior, ayudar a mis hermanos para que continúen estudiando, mis hermanos y yo nos queremos mucho y se que unidos y trabajando lograremos salir adelante como lo quiso siempre mi madre, tan solo pido a Dios que ilumine un buen corazón que nos brinde una casa, un refugio o un espacio donde podamos vivir; solo pido esta oportunidad, ayúdame a ayudar a mis hermanos; quedaremos agradecidos por siempre por su apoyo.

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